Morena no tiene morenistas de primera

Morena no tiene morenistas de primera

7 de octubre de 2026 | Por DS

DESPEJAR

Morena no tiene morenistas de primera

MISAEL TAMAYO NÚÑEZ

 

En Morena no hay miembros de primera o de segunda. Si así fuera, no sería un partido digno del obradorismo que se desarrolló en México a lo largo de 3 décadas. Si alguien demostró que en el partido guinda todos son iguales, fue precisamente el ex presidente Andrés Manuel López Obrador, cuyó único tope para los aspirantes a cargos públicos ha sido la deshonestidad, la falsedad y la búsqueda del poder por el poder. 

La postura de los presuntos “fundadores” de Morena (que como hemos dicho, antes de ser un partido Morena fue un movimiento perredista), pretende que haya morenistas de primera, de segunda, de tercera y los que se acumulen.

Rubén Cayetano García, quien se asume como la reencarnación en vida de Andrés Manuel López Obrador en Guerrero; y, por lo tanto, el único merecedor de ocupar la coordinación estatal del partido guinda, está imponiendo una narrativa improcedente, intentando que el proceso interno se reponga en Guerrero y que se revisen los antecedentes de cada aspirante, obviamente para que sean desechados aquellos que no sean obradoristas puros.

Aclaro que en una entrega pasada dije que sólo Iván Hernández y Pablo Amílcar podrían presumir de ser morenistas puros, pero ni ellos, porque se me informa que también militaron en el PRD. Luego entonces, la convocatoría quedaría desierta si se lanzara de nuevo y se volvieran a registrar los mismos, incluido Rubén Cayetano.

Sobre todo, las baterías de Cayetano están enfocadas contra la ya electa coordinadora Beatriz Mojica Morga, cuyo nombramiento será ratificado el fin de semana, junto con el resto de los coordinadores, en la sesión extraordinaria del sábado del Consejo Nacional, donde también se conocerá la política de alianzas rumbo al 2027.

A su juicio, cualquiera podría haber ganado la encuesta, menos ella. Menos la senadora de Guerrero por Morena, y también ex diputada local. Morenista desde 2019, por cierto, con lo cual suma ya 7 años dentro del partido guinda.

Si no la querían dentro del partido, los “puros” obradoristas debieron impugnar su registro hace 7 años, no ahora que ganó una encuesta por la coordinación estatal, incluidas las encuestas espejo de encuestadoras de prestigio.

Y Beatriz Mojica no ha estado de adorno, ni solamente publicando sus opiniones en redes sociales, como sí lo ha hecho Cayetano desde que renunció a la reelección a la diputación federal en 2021, asumiéndose como congruente obradorista, contrario al reeleccionismo. Así fue que dejó el distrito de la Costa Chica disponible para la negociacón con el Partido Verde, aliado de Morena, que ya se apoderó de esa zona, igual que de la Costa Grande. Flaco favor le deben los morenistas costachiquenses.

Al contrario, Beatriz le ha dado votos a Morena y ha representado dignamente al partido guinda en la máxima tribuna de representación popular del país, llevando las luchas más sentidas a ese espacio, como la nueva ley de derechos indígenas y afromexicanos.

Pero la malicia de los cayetanistas los ha llevado a levantarse en contra de una mujer trabajadora, militante permanente de la izquierda, hija de campesinos, víctima de desplazamiento por violencia desde pequeña junto con su familia y de la cual no se conocen vínculos delincuenciales de ningún tipo.

Me atrevo a cuestionar a Rubén Cayetano si él puede presumir de lo mismo. Si él o su familia están libres de señalamientos (lo pregunto porque en you tube hay un corrido con su nombre, presumiblemente uno de sus primos homónimo, apodado La Zorra).

Pero también ha habido publicaciones de acusaciones contra uno de sus hermanos, mismo que trasciende está desaparecido desde hace varios años, y de cuyo paradero nada se sabe. Algo raro, siendo Rubén Cayetano abogado y tan estricto en la aplicación de la justicia como dice ser. 

Está más enojado por el triunfo de Beatriz que por ese tema familiar. Le es más fácil despotricar en contra de Beatriz Mojica, porque sabe que ella no le va a responder en los términos que él desea. Y hasta un movimiento presuntamente reformista del obradorismo en Guerrero está lanzando, pese a la cola de perredista petista que se le asoma, y no obstante esas cosillas de familia que esconde bajo su alfombra.

Al contrario de la familia de Beatriz Mojica, todos personas públicas, todos en el trabajo de territorio: Salvador Mojica recién renunció a su cargo en la Sagadegro, para no interferir con las asambleas de su hermana. Y la ex diputada federal Teresa Mojica, es uno de los referentes que más trabajo ha presentado en el ámbito de la defensa de derechos de los pueblos afromexicanos.

Rubén Cayetano se montó en su macho, como coloquialmente decimos. No le importa que la propia presidenta de la República haya avalado la designación de Beatriz Mojica, de quien dijo “es senadora por Morena”. Es decir, no es ajena. Pero Beatriz también es consejera nacional del partido.

Así que no importa que Ariadna Montiel o Citlalli Hernández le llamen a Cayetano. No importa qué le ofrezcan. No importa qué le digan. Porque siendo perdedor de la interna, sólo le resta buscar una plataforma para hacer ruido.

Y no, no es el caso de Tatiana Clouthier en Nuevo León. La ex secretaria de Economía cuestiona por qué se le dio la coordinación a Clara Luz por segunda vez, siendo que ya perdió en 2021. Aunque Tatiana olvida que ella era la candidata natural en 2021, pero no se decidió, dejándole a Morena el dilema de buscar un perfil que fuera del agrado de los neoleoneses, que en materia político electoral se cuecen aparte. Y así se le abrió camino a la oposición con Samuel García, el joven senador regiomontano que hizo campaña en redes sociales. Y hoy que Tatiana quiso ser coordinadora, ya su tiempo había pasado, se fue al tercer lugar de entre los aspirantes. Lo que le queda, al igual que a Cayetano, es apelar al “obradorismo” que dicen representar, pese a su pasado panista, hija de uno de los que pactaron con el PRI y Carlos Salinas de Gortari el gran fraude de 1998, siendo su padre, Manuel J. Clouthier, candidato presidencial por el PAN contra Cuauhtémoc Cárdenas. ¿Y así, cómo pues?