DESPEJAR
La voz que faltaba
MISAEL TAMAYO NÚÑEZ
La voz que faltaba para legitimar el triunfo de Beatriz Mojica Morga como coordinadora estatal de Morena, era la de la presidenta Claudias Sheinbaum Pardo. Y ya habló, respaldando ampliamente a la senadora con licencia.
De entrada, la mandataria habló ayer en su conferencia mañanera acerca del proceso interno del partido guinda y precisó que fue un proceso democrático, a diferencia del resto de los partidos, que recurren a la imposición.
Afirmó que se hizo una encuesta, además de encuestas “espejo”, para que no quedaran dudas acerca de quién era la persona mejor calificada para ocupar ese cargo.
Y enseguida mencionó el caso de Guerrero, donde hay discrepancias en torno a la nominación de Beatriz Mojica Morga como coordinadora estatal de los comités de la defensa de la Cuarta Transformación y la Soberanía Nacional, y a quien se le acusa de ser panista, entre otras falsedades.
“Beatriz es senadora de Morena”, dijo e hizo una pausa que añadió más que mil palabras. Mienten quienes afirman que la coordinadora guerrerense no pertenece al partido guinda. O sea, Beatriz Mojica Morga es senadora de Morena, y antes fue diputada local por el partido guinda.
También dijo que se le señala por no haber estado con Morena desde su fundación como partido, pero Sheinbaum Pardo aclaró que no es el único caso, pues incluso varios gobernadores actuales no estuvieron en ese proceso, sino que se incorporaron al partido guinda posteriormente.
La presidenta fue bastante ecuánime al respecto, con lo que se demuestra, además, que fue siempre falso que su ex consejera jurídica, Esthela Damián Peralta, haya sido enviada por la propia Sheinbaum a Guerrero, con la intención de imponerla como coordinadora y segura candidata a gobernadora.
Ella reiteró que el proceso interno de Morena es democrático, que no se rige por el famoso dedazo de los dirigentes partidistas o del presidente de la República en turno, lo cual -agregó- habría sido mucho más fácil, pues se habría recurrido simplemente al nombramiento del coordinador de manera directa.
Reconoció que siempre habrá quienes no estén de acuerdo, pero no le vio al tema mayor problema.
Y obviamente, así como se eligió a la coordinación estatal morenista, también se elegirán el resto de las coordinaciones, sea en los distritos federales, distritos locales o ayuntamientos. Esto, aunque haya aspirantes, como el ex rector Javier Saldaña Almazán, instigando a sus huestes y exigiendo espacios para su grupo político.
Y éste sí no era parte de Morena. No estuvo ahí ni en 2015, ni en 2018, ni nunca. Saldaña cambia de bando y camina hacia donde le llega el olor a manteca, como dicen en el rancho. Antes fue un firme aliado priísta e incluso fue señalado por el senador Félix Salgado Macedonio de ser un rector rico de una universidad pobre.
De buenas a primeras lo oímos diciendo que era más claudista que Claudia, y más evelinista que Evelyn. Y obviamente más felixista que Félix. Hasta dijo que se registraría siempre y cuando no lo hiciera el senador Félix Salgado Macedonio al proceso interno, el cual afirma que ganó ampliamente, para despecho de personajes como el ex diputado federal Rubén Cayetano García, quien a fuerza quiere ser el coordinador, aunque en las encuestas se fue hasta el quinto lugar, según Saldaña. Para su vergüenza, le ganó el ex alcalde de Acapulco, Alberto López Rosas, quien, desde su salida de la Procuraduría de Justicia de Guerrero, por el Caso Ayotzinapa 2012, estaba prácticamente fuera del escenario electorero.
Y, por supuesto, como dijo la presidenta de la República, siempre habrá inconformes, aunque les muestren las encuestas y les expliquen con piedritas el proceso y los números. Simplemente sólo aceptarán aquello que les favorezca.
Es el caso de Rubén Cayetano, quien ayer anunció en sus redes sociales que, será el sereno, será la presidenta Sheinbaum la que legitimó con su opinión el triunfo de Beatriz Mojica Morga, pero que él tiene derecho a disentir, por lo cual está convocando a una “reunión deliberativa” a su grupo político en Chilpancingo con 3 preguntas: “Morenismo u obradorismo, Pragmatismo o principios, y Cacicazgo o democracia”.
De esa reunión resultará la postura que tomen los cayetanistas en lo sucesivo, hacia dentro y hacia fuera de Morena. Veremos.