Tenemos paz para con Dios
por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la
fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de
la gloria de Dios. Romanos 5:1, 2.
Cristo no nos ha dado la
seguridad de que sea asunto fácil lograr la perfección del carácter. Un
carácter noble, cabal, no se hereda. No lo recibimos accidentalmente. Un
carácter noble se obtiene mediante esfuerzos individuales, realizados por los
méritos y la gracia de Cristo. Dios da los talentos, las facultades mentales;
nosotros formamos el carácter. Lo desarrollamos sosteniendo rudas y severas
batallas contra el yo. Hay que sostener conflicto tras conflicto contra las
tendencias hereditarias. Tendremos que criticarnos a nosotros mismos
severamente, y no permitir que quede sin corregir un solo rasgo
desfavorable…Explorar Libros
Un carácter formado a la
semejanza divina es el único tesoro que podemos llevar de este mundo al
venidero. Los que en este mundo andan de acuerdo con las instrucciones de
Cristo, llevarán consigo a las mansiones celestiales toda adquisición divina…
Los seres celestiales
obrarán con el agente humano que con determinada fe busque esa perfección de
carácter que alcanzará la perfección en la acción. Cristo dice a cada uno de
los que se ocupan en su obra: Estoy a tu mano derecha para ayudarte.
Cuando la voluntad del
hombre coopera con la voluntad de Dios, llega a ser omnipotente. Cualquier cosa
que debe hacerse por orden suya, puede llevarse a cabo con su fuerza. Todos sus
mandatos son habilitaciones…
El carácter es poder. El
testimonio silencioso de una vida sincera, abnegada y piadosa, tiene una
influencia casi irresistible. Al revelar en nuestra propia vida el carácter de
Cristo, cooperamos con El en la obra de salvar almas. Solamente revelando en
nuestra vida su carácter, podemos cooperar con El.
Y cuanto más amplia es la
esfera de nuestra influencia, mayor bien podemos hacer. Cuando los que profesan
servir a Dios sigan el ejemplo de Cristo practicando los principios de la ley
en su vida diaria; cuando cada acto dé testimonio de que aman a Dios más que
todas las cosas y a su prójimo como a sí mismos, entonces la iglesia tendrá
poder para conmover al mundo…Explorar Libros
No sabemos qué resultados
traerá un día, una hora o un momento, y nunca debiéramos comenzar el día sin
encomendar nuestros caminos a nuestro Padre celestial… Cuando inconscientemente
estamos en peligro de ejercer una mala influencia, los ángeles estarán a
nuestro lado, induciéndonos a un mejor proceder, escogiendo las palabras por
nosotros, e influyendo en nuestras acciones. En esta forma, nuestra influencia
puede llegar a ser un gran poder, aunque silencioso e inconsciente, para llevar
a otros a Cristo y al mundo celestial.—Palabras de Vida del Gran Maestro,
266-268, 275-277.