Cosas que ojo no vio, ni
oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado
para los que le aman. 1 Corintios 2:9.
Qué obra tenemos por
delante. Necesitamos una fe mayor en
Cristo y en el Padre. Ciertamente, debemos tenerla, de otro modo seremos
contados entre los no creyentes. Vemos grandes oportunidades y una gran
cantidad de trabajo por realizar. Deseamos que el Espíritu Santo nos
santifique. No podemos permitirnos el lujo de errar el blanco del galardón del
supremo llamamiento en Cristo Jesús…Libros sobre fe
Unidos con la Fuente de todo
poder, perseverando en el deber, aumentando la comprensión del amor de Dios
demostrado en Cristo Jesús, llegarán a ser uno con Cristo, hasta que sean
perfeccionados con Cristo en Dios.
Las glorias que esperan a
los fieles vencedores están por encima de cualquier descripción. El Señor los
honrará y exaltará grandemente. Crecerán como el cedro y su entendimiento sin
duda irá en aumento. Y a medida que vayan avanzando en las etapas del conocimiento,
sus expectativas quedarán por debajo de la realidad. “Cosas que ojo no vio, ni
oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado
para los que le aman”. 1 Corintios 2:9. Nuestra tarea ahora es alistarnos para
aquellas mansiones que Dios está preparando para los que lo aman y guardan sus
mandamientos…
El tiempo es corto. Use el
poco tiempo que tiene para su bien presente y eterno por medio del servicio
cristiano activo, haciendo todo el bien posible. Redima el tiempo que ha perdido;
busque primero el reino de Dios y su justicia. Entonces tendrá algo para
impartir en buenas obras, en una influencia alegre y consagrada…
¿Qué preparación ha hecho
usted para el futuro mundo eterno?… Usted desea algo más elevado y mejor de lo
que tiene actualmente. Debe ejercer una influencia consciente e inconsciente en
favor del bien. Dios merece algo mejor de usted como súbdito, que lo que usted
le ha dado. Considere cuidadosamente esto: ¿Se encuentra bajo la bandera del
Príncipe Emanuel o bajo la bandera negra del príncipe de las tinieblas? Sobre
usted descansa la obligación de devolver la influencia y el dinero que le ha
sido prestado por el Señor para el avance de su causa y para glorificar su
nombre.Recursos estudio bíblico
El Señor lo llama: “Dame,
hijo mío, tu corazón”. Proverbios 23:26.*