Por esta causa doblo mis
rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda
familia en los cielos y en la tierra, para que os dé, conforme a las riquezas
de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su
Espíritu. Efesios 3:14-16.
Aquí se nos habla de una
fortaleza espiritual que todos podemos
obtener; ¿pero cómo la obtendremos? Tal vez nos encontremos en tinieblas,
sintiéndonos débiles y desanimados y pensando que Dios no nos ama. Si así fuera,
no deberíamos abandonarnos al sentimiento; el sentimiento no tiene
absolutamente nada que ver con este asunto. Lo que debemos hacer es tomar la
Palabra de Dios al pie de la letra, las palabras de Cristo tal como él las
habló.Temas Bíblicos
Escuchen estas palabras de
nuestro Salvador: “Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le
compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió
lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y
no calló, porque estaba fundada sobre la roca”. Mateo 7:24-25. Es privilegio de
cada uno de nosotros edificar sobre la Roca Eterna; entonces no deshonraremos a
Dios ni nos separaremos de Cristo a causa de nuestras palabras y acciones…
Cuando se han confiado a la
misericordia de Dios y han aceptado fielmente sus palabras, y el enemigo se
acerca para mostrarles sus faltas y fracasos y decirles que hoy no son mejores
que antes de buscar al Señor, ustedes pueden señalar a Jesús, repetir sus
promesas y decir lo que él ha hecho en su favor.
El apóstol continúa: “Para
que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y
cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos
cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el
amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis dignos de toda
la plenitud de Dios”. Efesios 4:17-19. Aunque esta plenitud divina ha sido
colocada a nuestro alcance, con cuánta facilidad nos satisfacemos. Nos hemos acostumbrado
a pensar que es suficiente poseer un conocimiento de la verdad sin su poder
santificador. Un solo trago en la fuente de la vida apaga nuestra sed. No
regresamos a beber vez tras vez. Pero esto no está de acuerdo con el
pensamiento de Dios. Nuestras almas deberían experimentar constantemente sed
por el agua de la vida. Nuestros corazones deberían andar siempre en busca de
Cristo, anhelosos de tener comunión con él. Es el hambre y la sed de justicia
lo que nos hará recibir una medida llena de su gracia.Temas Bíblicos
Enoc “caminó con Dios”;
¿pero cómo obtuvo esta dulce comunión? Fue manteniendo continuamente
pensamientos de Dios delante de sí. Al salir y al entrar, sus meditaciones se
concentraban en la bondad, la perfección y la hermosura del carácter divino. Y
al ocuparse de esto, fue transformado a la gloriosa imagen de su Señor; porque
es mediante la contemplación como somos cambiados.—The Signs of the Times, 18
de agosto de 1887.