Beatriz: Unidad y acuerdos

Beatriz: Unidad y acuerdos

21 de septiembre de 2026 | Por DS

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Beatriz: Unidad y acuerdos

Misael Tamayo Núñez

 

La parte más difícil del proceso electoral 2027 para Morena en Guerrero comenzó este fin de semana, días después del anuncio de que Beatriz Mojica Morga es la coordinadora estatal de la defensa de la Cuarta Transformación y la Soberanía Nacional en Guerrero.

Tras reunirse con la presidenta del partido, Ariadna Montiel Reyes, el viernes anterior, la también senadora con licencia, Beatriz Mojica Morga, volvió a Guerrero para comenzar su trabajo de construir la unidad desde dentro del movimiento guinda.

De entrada, se reunió con el ex presidente de Acapulco, Alberto López Rosas. Enseguida tuvo un encuentro con el diputado local Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, y concluyó el sábado por la tarde noche con el senador con licencia, Félix Salgado Macedonio.

Ayer domingo, además de volver a reunirse con López Rosas y miembros de su equipo, la coordinadora concretó su encuentro con Marcial Rodríguez Saldaña, ex presidente de Morena, ex titular de Educación en el estado.

Tanto López Rosas como Pablo Amílcar y Marcial Rodríguez compitieron en el proceso interno por la coordianción estatal, y Félix Salgado, aunque no buscó ese espacio por estar impedido por los estatutos, es pieza clave en este proceso de unificación de las diferentes expresiones del obradorismo en Guerrero.

De hecho, podemos afirmar que la movilización de Félix Salgado Macedonio en Guerrero, mediante sus propias asambleas informativas, actuó como un muro de contención para evitar la imposición de la candidata de los priístas que se pretendían meterse a las filas morenistas, con el señuelo de que Esthela Damián era la candidata de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, ardid que no les funcionó.

De ese modo los felixistas se mantuvieron en su redil, sin apalancar a ninguno de los aspirantes y eso mantuvo en su verdadera dimensión a todos, incluso al ahora ex rector de la UAGro, Javier Saldaña Almazán, quien presuntamente entró a la competencia con la venia y el visto bueno del senador guerrerense, como él mismo lo dijo.

Por lo tanto, se esperaba ver a todos los cuadros del felixismo apoyando a Saldaña, pero fue todo lo contrario. Félix tuvo el tino de mantener a su manada en torno a sí mismo, convocándolos a su propia movilización por la soberanía nacional.

Sólo a unos cuantos felixistas se les vio en las asambleas de Beatriz Mojica, pero no por acuerdo del grupo, sino por iniciativa propia.

De ahí que el grito de “¡Hay Toro!” que escuchamos en las asambleas de Félix Salgado, visto a toro pasado (valga la redundancia), no llevaban la intención de irrumpir en el proceso, ni cochinearlo, sino de impedir que las huestes felixistas inclinaran la balanza.

Dicho esto, y tal como la coordinadora estatal lo prometió, de que nadie quedaría excluido, comenzó a buscar a sus compañeros de partido para garantizar la unidad de Morena, de cara a los comicios de 2027.

Queda saber el papel que jugará el Partido del Trabajo en este proceso, pues hay inconformidad a nivel estatal y nacional. Los petistas quieren gubernaturas, incluida la de Guerrero, y han amenazado con abandonar la alianza con Morena en los 300 distritos electorales para renovar la Cámara de Diputados. Es decir, que irían con candidatos propios a diputados federales.

Y muy probablemente también revienten las elecciones locales en los estados donde consideran tiene presencia, como Guerrero, pero no es una votación suficiente como para competir por una gubernatura.

Volviendo la tema, por su experiencia y madurez política, Beatriz Mojica sabe que la polícia se hace con alianzas; que en estos terrenos no hay llaneros ni llaneras solitarias, y por eso se mantuvo fuera de la confrontación.

Cada que le preguntaban, y aún ahora, acerca de la guerra sucia en su contra, suele decir que es la derecha la que está más interesada en dividir al movimiento obradorista, pues es la única manera que por ahora tienen de retomar el poder que perdieron tras la irrupción de Morena en la escena pública nacional.

Al contrario de Esthela Damián y Abelina López, quienes fueron las más férreas competidoras de Beatriz Mojica, la consejera nacional se enfocó en establecer relaciones con todos los grupos políticos e inclusive con su compañero senatorial Félix Salgado Macedonio. Ambos se reunieron en las canchas de Perritos Felices en Chilpancingo y enviaron un mensaje de unidad, que al final se demostró que fue algo real, no una fotografía de momento.

Y aunque hay muchas voces de repudio, tanto en contra de Beatriz Mojica como de Félix Salgado, impulsadas por las bases sociales de los perdedores, todos saben que el senador es el morenista con mayor ascendencia en la entidad, cuyo grupo político también detenta el poder en el estado. Sería insensato desecharlo o no tomarlo en cuenta.

Beatriz sabe todo esto, porque ya vivió en 2015 una derrota frente al priísta Héctor Astudilo Flores, precisamente por falta de unidad de las tribus perredistas en torno a su  proyecto, y por acuerdos a nivel nacional, para entregar Guerrero al PRI a cambio de que el PRD se beneficiara en Michoacán.

Por lo tanto, Beatriz debe retomar de inmediato su papel de coordinadora de los trabajos de la Cuarta Transformación, buscar a todos los aspirantes, reunirse con todos y construir la unidad.

Incluso, una vez llegado el momento, lo ideal es ver una campaña de muchos, y no sólo ella como sucedió en 2015, cuando la mayoría de las tribus perredistas que ahora se congratulan por su designación, la dejaron sola de manera cobarde y vergonzosa.

Es cierto que falta mucho tiempo para definir la candidatura a gobernador de Morena, pero por ahora el partido ya anunció quién es la persona que más competitiva, al que tendrán que asimilar tarde o temprano.

Claro, siempre habrá prietos en el arroz. Será casi imposible que Rubén Cayetano reconozca que los números no le favorecieron, así que ya ha declarado una especie de huelga de brazos caídos. Mientra que la alcaldesa con licencia de Acapulco, Abelina López Rodríguez, tampoco asimila su derrota y convocó a una marcha para este domingo, con la intención de demostrar fuerza y presionar al partido, algo que de última hora tuvo que cancelar porque sabe que habrá reversa en la decisión ya tomada.