APUNTANDO AL SUR
EL PODER NO SE COMPARTE, SE EJERCE.
Homero Rodríguez Serrano
A fines del siglo pasado, conocimos en México los conceptos de democracia y libertad: los mexicanos elegimos a nuestros gobernantes con voto libre y soberano, se edificó un espacio de libertad de expresión con programas de humor y sátira política donde se mofaban del presidente, la primera dama, secretarios de Estado y políticos en general, sin miedo alguno a las represalias.
El servicio exterior mexicano se volvió protagonista mundial, participando en las decisiones económicas, políticas, sociales, científicas y tecnológicas a nivel mundial. A pesar de que no estaban consolidadas, democracia y libertad, con paso lento, pero avanzaban.
El arribo de Andrés Manuel López Obrador a la primera magistratura, no sólo detuvo el crecimiento del país, sino metió reversa. El mayor logro de su sexenio fue moldear política y gobierno conforme su ideal de una nueva dictadura perfecta basada en su imagen, adoración y semejanza.
Con la ayuda, tal vez involuntaria, de la ineficiencia e incapacidad de los políticos de oposición, logró crear una autocracia como la del viejo PRI, pero aún más maquiavélica, donde él y su estirpe se perpetuarían en el poder por siempre. A la vieja usanza, seleccionó a su sucesora después de una pantomima interna, - recuerdan la entrega del bastón de mando - confiado en que su legado, al igual que su persona, estarían por encima de las leyes.
Eliminó y desapareció los organismos independientes, y los que aún sobreviven —como el INE, la CNDH y la FGR—, están encabezados por miembros de su partido, al igual que la Suprema Corte de Justicia y el Congreso. El principal constructor y administrador de la infraestructura del país es el Ejército mexicano, mismo que implementa la seguridad civil a través de sus fuerzas armadas y la Guardia Nacional.
Los organismos autónomos que incomodaban al presidente —como el Inai, el IFT, y la CRE, por mencionar a algunos—, de un plumazo fueron eliminados. La presión sobre los periodistas, comunicadores, activistas sociales, medios noticiosos, disidentes o ciudadanos en general que osan cuestionar a la autoridad está a niveles sólo vistos en las dictaduras, donde son asesinados, enviados a prisión o desparecidos sin ningún miramiento. Creo las condiciones para una nueva dictadura perfecta, donde los deseos del ejecutivo son prácticamente órdenes que todos deben de acatar so pena de caer de la gracia del poder.
Un par de años después, su sucesora se encuentra en los momentos más complicados de su todavía incipiente administración. No contaba con Donald Trump, que se convirtió en un contrapeso inesperado, con aranceles, deportaciones, y cárteles del narcotráfico designados como organizaciones terroristas.
La presión que existe del gobierno estadunidense ha abierto la cloaca de corrupción que creció y se asentó en todos los niveles de la administración del “loco de Macuspana. Las acusaciones de contubernios entre el crimen organizado, figuras clave de Morena, miembros de las Fuerzas Armadas y el primer círculo del expresidente están calando fuerte y duro. La arrogancia y abuso de poder han creado un ambiente demasiado peligroso para la administración actual.
La historia de México es muy clara: el poder no se comparte, se ejerce. Cuando un presidente terminaba su sexenio, una de las leyes no escritas es que no debía opinar, so pena de verse expulsado del país en una embajada, como sucedió con Díaz Ordaz o Echeverría. Pero Morena se encuentra dividido en dos: quienes le deben obediencia y favores a AMLO y los que apoyan a la Presidenta.
Rocha Moya regresando a la gubernatura de Sinaloa por sus pistolas, políticos que les cancelan sus visas estadunidenses y se vuelven informantes de Estados Unidos o pretenden que una carta será suficiente para encumbrarse como la imagen de la soberanía del país, hacen que se debilite la imagen y el poder de la primera mandataria, que deberá fortalecerse si no quiere perder el control político del país.
En México hay una sola Presidenta y quien sirve a dos amos, con uno queda mal. Saludos amigos.