La misericordia y la verdad
se encontraron; la justicia y la paz se besaron. Salmos 85:10.
Unicamente Dios los puede
guiar al reconocimiento de su misericordia, amor y clemencia, para que lleguen
a tener la fe que obra por el amor y purifica el alma. Este es el don de Dios.
Consiste en abrir el corazón para recibir la Palabra que es semejante a las
hojas del árbol de la vida. Quiera Dios llenar su corazón de su amor, para que
de ustedes se pueda decir que… han purificado sus almas mediante la obediencia
de la verdad.
La fe en Cristo y la
recepción de su gracia transformadora no es una cuestión de conjeturas, sino
una obra que hace que las virtudes de Cristo se reflejen en la mente y el
carácter. Cuando haya ganado esta experiencia usted podrá decir: “He probado y
visto que el Señor es bueno. El Señor Jesús será mi porción eternamente”. El
poder de la cruz activará dentro de usted los misteriosos manantiales de la
esperanza y el temor, la adoración y el amor. Los ángeles están a la espectativa,
y darán testimonio acerca del hecho de que el mundo no los posee. El Señor
Jesús los ha visto sentados a sus pies, para aprender de él, el Camino, la
Verdad y la Vida. De aquí en adelante, al someter su voluntad a la de Cristo,
entrarán en una región donde la cruz es el objeto central. El mundo se
desvanece de su vista. La gloria que resplandece desde el vestíbulo del cielo
es la influencia más atractiva. Las riquezas de la gracia de Cristo lo inducen
a obedecer voluntariamente. Ahora experimenta la gran alegría de impartir a
otros el don que ha recibido.Libros sobre Fe
Estoy ansiosa de verlos
desarrollar las capacidades que Dios les ha concedido, para que sean capaces de
responder a la pregunta: “¿Qué debo hacer para ser salvo?” Procedan de labios
santificados las palabras: “Sé salvo mediante la aceptación por la fe, de
Cristo como tu Salvador personal”. Dios es amor. El pecador no necesita perecer
si tan sólo desea ejercitar la fe en la eficacia maravillosa de la cruz de
Cristo. La cruz es el recurso estupendo mediante el cual se armonizan el amor y
la justicia de Dios. Es el único medio de salvación para el pecador… La imagen
de su amor se puede imprimir en la mente en forma tan indeleble que nunca más
sea borrada. Entonces Jesucristo aparecerá crucificado delante de usted en
forma tan evidente que lo hará dispuesto a participar de la dignidad de sus
sufrimientos. Anhelo intensamente que puedan penetrar hasta el corazón de este
gran misterio, y descubrir que su interpretación es el amor…
A medida que somentan
cabalmente su voluntad a la voluntad divina, su camino al camino de Dios,
aprenderán de Aquel que es manso y humilde de corazón, y hallarán descanso para
sus almas. Una confianza serena se apoderará de ustedes… Experimentarán cada
vez con mayor claridad la presencia de un Salvador siempre presente y todo
abarcante. Esto le concederá poder al alma,… un poder que las circunstancias
cambiantes de la tierra no podrán socavar. Hace que los pies se asienten sobre
la roca sólida.—Carta 123, 1901.