Cuando la encuesta termina y el conflicto empieza

Cuando la encuesta termina y el conflicto empieza

1 de octubre de 2026 | Por DS

DESPEJAR

Cuando la encuesta termina y el conflicto empieza

MISAEL TAMAYO NÚÑEZ

 

El proceso interno para los 17 etados del país terminó en Morena. Lo que sigue son los procesos para coordinadores federales, cuya convocatoria ya se abrió; así como coordinadores distritales locales y municipales.

Pero la calma y la paz están lejos del partidazo guinda, no sólo en Guerrero sino que incluso hay otros en peores circunstancias, como Chihuahua, Baja California Sur, Zacatecas y Michoacán.

En este último estado, por ejemplo, miles de morenistas desconocen al coordinador estatal recién electo, Carlos Torres Piña. Reclaman que ese puesto debe ser para el profesor cetegista Raúl Morón.

Al contrario, unos 25 presidentes municipales se aglutinaron en torno a Torres Piña y reclamaron a los moronistas que estén imponiendo su proyecto personal, siendo que Morena es un proyecto colectivo y está por encima de los grupos políticos.

Antier, al darse a conocer la encuesta, el propio Morón reconoció que su popularidad cayó por el Caso Carlos Manzo, pues tras el asesinato del presidente municipal de Uruapan, su viuda Grecia Quiroz y otros miembros del Movimiento del Sombrero, enfocaron sus baterías en Morón y el ex gobernador Leonel Godoy, sembrando la narrativa de que ellos lo mandaron ejecutar porque les estorbaba.

A estas alturas, Grecia Quiroz se ha convertido en la bandera política de la oposición en Michoacán y el mismo Torres Piña puede morder el polvo si no consigue apaciguar los ánimos de los moronistas.

Lo cierto es que mientras Raúl Morón caía por la guerra sucia en su contra, el presidente municipal de Morelia, Carlos Torres Piña -cercano al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla-, se posicionaba. Y de acuerdo con el sondeo del partido, éste ganó la encuesta, consiguiendo el más alto puntaje.

Por ejemplo, en conocimiento, Torres Piña alcanzó 44.53 por ciento, por encima de Raúl Morón, con 38.19 por ciento, y Fabiola Alanís, con 26.71 por ciento.

El resto de los perfiles fueron convidados de palo en el proceso interno, porque no llegaron al 16 por ciento en ese rubro.

En la preferencia para representar a la alianza, Torres Piña obtuvo 23.41 por ciento; Morón se ubicó en segundo lugar, con 12.77 por ciento, seguido de Alanís, con 11.36 por ciento.

En todos los conceptos evaluados, Carlos Torres Piña obtuvo el mayor porcentaje; en segundo lugar, se ubicó a Raúl Morón.

Ahora mal: los moronistas no comprenden esta caída porque venían con una certeza de triunfo asegurado. Para ellos el proceso interno sería sólo un trámite. Es como si en Guerrero el senador Félix Salgado Macedonio de pronto hubiese perdido la popularidad que venía sosteniendo durante meses y años, pero no fue el caso, sino que Félix fue sacada del proceso por el candidato “anti nepotismo”.

En una entrevista reciente, Raúl Morón reconoció su caída y entendió que le retachó el caso Carlos Manzo. Luego entonces, él debe contener a su gente y convidarlos a la unidad, so riesgo de perder Michoacán porque hasta Movimiento Ciudadano está dispuesto a meterse a la alianza del PRI, PAN, SOMOS y otros partidos locales, para lanzar como candidata a la alcaldesa de Uruapan.

A estas alturas Grecia Quiroz representa la indignación de los michoacanos por los altos niveles de inseguridad en esa entidad. Y aunque hay denuncias en su contra, tanto de colaboradores cercanos del finado Carlos Manzo como del hermano de éste, en el sentido de que ella cobijó a uno de los que participó en el crimen (mismo que ya fue detenido), no han logrado reducir su popularidad. Al contrario, ella se escuda en la posición de perseguida política de Morena, porque temen que les quite el gobierno de Michoacán.

Y como Michoacán, aunque en circunstancias distintas, Morena enfrenta retos en Zacatecas, donde se quejan de la continuidad del Monrealismo con la coordinadora Verónica Díaz Robles. O en Chihuahua, donde perdió la obradorista Andrea Chávez y se nombró a Cruz Pérez Cuéllar. O en Baja California Sur, donde el coordinador resultó ser Leonel Cota Cárdenas, hijo del ex gobernador perredista de esa entidad, Leonel Cota Montaño.

En Guerrero, afortunadamente, la coordinadora Beatriz Mojica ha acelerado sus reuniones con los grupos que se rezagaron en la encuesta, y la mayoría se ha sumado, con excepción del marquelino Rubén Cayetano García, quien la desconoce y está llamando incluso a pedir la destitución de la dirigente nacional del partido, Ariadna Montiel, y la presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, Citlalli Hernández.

Para los perdedores está a la mano la tentación de lanzar sus candidaturas por alguno de los partidos aliados. Por ejemplo, el Partido del Trabajo intentó chantajear a Morena con la amenaza de ir solo a las elecciones para gobernador, y proponía ese espacio para los morenistas desplazados. En Chihuahua, por ejemplo, le hizo la propuesta a Andrea Chávez y en Michoacán a Raúl Morón.

Hasta ahora, ninguno de los dos ha escuchado el canto de las sirenas. Si así sucediera, esas dos plazas están perdidas de antemano, porque el voto obradorista se dividirá, como sucedió en Coahuila, con la intromisión del emecista Ricardo Mejía Berdeja, quien siendo subsecretario de Seguridad en el gobierno de López Obrador, renunció de la noche a la mañana para lanzarse como candidato a gobernador por el PT, en junio de 2023, logrando la derrota del candidato guinda y favoreciendo la permanencia del PRI. Hoy por hoy, Coahuila es el bastión del PRI en México.

Por lo tanto, para Morena, la unidad es la única alternativa.