La gracia de nuestro Señor
fue más abundante con la fe y el amor que es en
Cristo Jesús. 1 Timoteo 1:14.
Tenéis el privilegio de
crecer siempre en la gracia, avanzando en el conocimiento del amor de Dios, si
conserváis la dulce comunión con Cristo, de la cual podéis disfrutar. Con la
sencillez de una fe humilde pedid al Señor que abra vuestro entendimiento, para
que podáis discernir y apreciar las preciosas cosas que hay en su Palabra. Así
creceréis en la gracia, creceréis en una fe sencilla y confiada…
Aseguraos de que vuestra
vida espiritual no se empobrece, no se
enferma y no se hace ineficaz. Hay muchos que necesitan las palabras y el
ejemplo de un cristiano. La debilidad y
la indecisión provocan los asaltos del enemigo, y cualquiera que deja de crecer
espiritualmente en el conocimiento de la verdad y de la justicia, con
frecuencia será vencido por el enemigo.—Nuestra Elevada Vocación, 281.
La fe genuina siempre obra
por el amor. Cuando contempláis el Calvario no debéis hacerlo para tranquilizar
vuestras almas en el no cumplimiento del deber, ni prepararos para dormir, sino
para crear fe en Jesús, fe que ha de obrar purificando el alma del cieno del
egoísmo. Cuando nos aferramos de Cristo por fe, nuestra obra recién comienza.
Todo hombre tiene hábitos corrompidos y pecaminosos que deben ser vencidos por
medio de una lucha vigorosa. A cada alma se le requiere que libre el combate de
la fe. Si alguien es seguidor de Cristo no puede usar un lenguaje áspero. No
puede estar lleno de pomposidad y estima propia. No puede ser despótico ni usar
palabras duras de censura y condenación.—The S.D.A. Bible Commentary 6:1111.
Que la fe, como la palmera,
introduzca sus penetrantes raíces por debajo de lo visible para obtener
refrigerio espiritual de las fuentes vivas de la gracia y la misericordia de
Dios. Hay una fuente de aguas que surge para vida eterna. Debéis obtener
vuestra vida de esta fuente oculta. Si os despojáis del egoísmo y fortalecéis
vuestras almas mediante constante comunión con Dios, podéis promover la
felicidad de todos aquellos que se relacionan con vosotros.—Testimonies for the
Church 4:567.