Despejar
La encuesta que le da la razón a Morena
Misael Tamayo Núñez
Para los que tenían dudas y se comieron el cuento de que Morena simuló el proceso interno para favorecer a la senadora con licencia Beatriz Mojica Morga como coordinadora estatal de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación en Guerrero, conviene que revisen la encuesta de El Financiero, publicada en junio, justo al arranque de los registros de aspirantes.
El sondeo de este medio nacional coincide con la tendencia que presentó Morena al término del proceso, en septiembre pasado; y coloca a Beatriz Mojica en primer lugar, seguida de la asesora jurídica de la Presidencia de la República, Esthela Damián Peralta.
En tercer lugar, El Financiero ubica a la alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez.
La única diferencia entre este sondeo y el de Morena es que el partido guinda tuvo que tomar en cuenta al ex rector de la UAGro, Javier Saldaña Almazán, a quien ubicó en el tercer sitio, mandando a Abelina López al cuarto lugar.
Al contrario, El Financiero midió al senador Félix Salgado Macedonio, a quien situó en el cuarto lugar de popularidad.
A propósito de que El Toro está pidiendo una encuesta espejo para demostrar que encabeza las preferencias electorales en Guerrero, ya la tiene, ésta y otras que se realizaron previamente y que fueron tomadas en cuenta para “espejear” a los aspirantes y de ahí determinar quiénes estaban mejor posicionados para la encuesta de territorio.
Todo parece indicar que una vez que el partido anunció que rechazaría a los aspirantes que fueran parientes de los gobernadores salientes, y sobre todo una vez que se supo que Félix Salgado no estaba participando, la popularidad del senador se desplomó, simplemente porque la gente dejó de considerarlo como un perfil viable, no obstante que él mantuvo la expectativa de su participación hasta el último minuto.
Por lo tanto, si en este momento se hiciera otra encuesta espejo, nadie garantiza que Félix tendría la misma popularidad que antes del proceso.
Es muy probable que las asambleas regionales que está realizando en todo el estado, así como sus declaraciones poco claras, le estén restando puntos en lugar de sumarle.
Otro factor desafortunado para Félix Salgado es la intromisión del ex priísta Sofío Ramírez, cuyas declaraciones a su favor han tenido un efecto bumerang. Basta leer las reacciones de usuarios de las redes sociales para entender lo que la gente tolera y lo que no.
Sofìo ya se había calmado y había guardado una prudente distancia de Félix. Pero esta semana, a propósito de que se reanudaron las asambleas de los felixistas y el Senador pidió la encuesta espejo, desatando una oleada de ataques de los mismos morenistas que piensan que está torpedeando el proceso interno, Sofío salió de nuevo como paladín de la justicia a despotricar, acusando incluso a la presidenta Sheinbaum de cometer violencia política contra Félix Salgadi, sólo porque la mandataria dijo que en Morena no caben los proyectos personales por encima del plan del movimiento.
Obviamente Sofío provocó una erupción en el partido guinda y de gente fuera de los círculos políticos. Lo menos duro que le dicen es ser lamebotas y arrastrado del Toro, sumando otros improperios que no se pueden escribir en redes.
Y uno se pregunta si hay necesidad de todo este chacoteo en torno a Félix, sobre todo porque enfrente hay un movimiento en ciernes acusándolo de estar detrás de la imposición de Beatriz Mojica, como un cacique de Morena en Guerrero.
Y bueno, volviendo al tema, El Financiero fue una de las casas encuestadoras que ratifica la popularidad, aceptación y liderazgo de la coordinadora estatal, desde antes del inicio del proceso interno.
Y de hecho así lo entienden sus detractores cayetanistas, no en balde lo que están pidiendo es la reposición del proceso, a partir de la revisión de perfiles (base sexta de la convocatoria), creyendo que Beatriz quedará fuera de la competencia en automático.
La pregunta es si Morena desecharía a una de sus senadoras, siendo además una de las que registra mayor puntaje y que garantiza el triunfo del partido 3 a 1, ratificando al estado de Guerrero como un bastión morenista en el país.
No hay manera de que los cayetanistas, cuyo líder tuvo de las más bajas calificaciones, nieguen que la gente en Guerrero prefirió a Beatriz Mojica como coordinadora. De ahí que pidan un nuevo proceso, sin que ella participe. ¿Qué tal?
Ahora mal, si esto lo pidiera el segundo lugar, que ocupa Esthela Damián, como en Michoacán lo está pidiendo Raúl Morón, sería entendible. Pero da el caso que Esthela fue la primera en reconocer que la encuesta no le favoreció.
Abelina, por su parte, lo mismo que Javier Saldaña, hicieron su sainete; la primera pensando que ella debe ser la coordinadora y el segundo para presionar por cargos.
Sin embargo, ambos ya aceptaron su derrota. Abelina incluso volvió al ayuntamiento de Acapulco, a finalizar su segundo mandato y a poner en orden sus cuentas. Por su parte, Saldaña se retiró de la UAGRo y seguramente se le verá activo en la política partidista.
En resumen, amable lector, Guerrero se vestirá de guinda nuevamente en 2027. Ni todos los partidos de oposición juntos, incluidos los aliados Verde y PT, le hacen sombra.