Un preso pidió que se retrase su condena para poder donar un riñón.
Por disparar mortalmente a Bridget Townsend, una mujer de 18 años del suroeste de Texas, está previsto que Ramiro Gonzales reciba la inyección letal el 13 de julio.
Thea Posel y Raoul Schonemann, abogados de Ramiro Gonzales enviaron una carta el pasado miércoles al gobernador de Texas, Greg Abbott, en la que le pidieron un aplazamiento de 30 días para que el recluso pueda ser considerado un donante vivo “para alguien que necesite urgentemente un trasplante de riñón”.
Además pidieron por separado a la Junta de Indultos y Libertad Condicional de Texas un indulto de 180 días relacionado con la donación de riñón.
Los abogados de Gonzales incluyeron una carta del cantor Michael Zoosman, un clérigo judío ordenado de Maryland que ha mantenido correspondencia con el reo.
“No me cabe duda de que el deseo de Ramiro de ser un donante altruista de riñón no está motivado por un intento de última hora de detener o retrasar su ejecución. Me iré a la tumba creyendo en mi corazón que esto es algo que Ramiro quiere hacer para ayudar a que su alma esté bien con su Dios”, escribió Zoosman.
Un equipo de trasplantes de la Universidad de Texas en Galveston determinó que Gonzalez es un “excelente candidato” por su tipo de sangre poco común, lo que significa que su donación podría beneficiar a alguien que podría tener dificultades para encontrar una compatibilidad, alegó el equipo defensor del latino.
De acuerdo a las políticas del Departamento de Justicia Penal de Texas se permiten a los reclusos hacer donaciones de órganos y tejidos.